Rose Wilder Lane: Una historia de amor con la libertad / Aula Libre ORBIS-MLBA ©

A comienzos de los años 70, el mundo conoció a Laura Ingalls a través de la famosa La pequeña casa en la pradera. Una saga de libros, una película y una serie bastaron para popularizar las aventuras de la pionera, convirtiéndola en un hito cultural de la época. Sin embargo, a pesar del reconocimiento del que goza tanto la serie como su autora; poco se sabe de quién fue la pieza fundamental para motivarla a plasmar su vida en las páginas: Rose Wilder Lane. La bebé Rose del octavo libro de la saga, y cuya historia de vida es tan enriquecedora como la de la propia Laura.

Para quien se haya topado en alguna ocasión con material de la saga; no resultará una sorpresa saber que la situación socioeconómica del matrimonio Wilder-Ingalls no era la mejor. En la época que Rose nació, allá por diciembre de 1886, la familia atravesaba etapas complicadas. Esto, debido a las malas cosechas; que se tradujeron en dificultades económicas, enfermedades y otros problemas que acompañaron a la primogénita durante sus años escolares. A pesar del ambiente conflictivo, con constantes mudanzas y estabilidad casi nula; Rose demostró un espíritu inquieto, ansia de conocimiento y gran intelecto. Así, destacó en las reducidas clases de su formación inicial, culminando con la calificación más alta de la secundaria.

La situación económica de su familia no le permitió asistir a la universidad. Sin embargo, esto no mermó el entusiasmo autodidacta y la energía que la joven albergaba. No hubo oficio al que no le echara mano a fin de ganar unos centavos, siendo el inicial la telegrafía. Terminó acercándose al periodismo y escritura a través de su esposo, quien poseía está profesión. Junto a él, adquirió un estilo de vida nómada, llevándolos a recorrer varias ciudades distintas. Este hábito la acompañaría a lo largo de su prolífica carrera.

Sobre su matrimonio con Gillette Lane poco se puede decir; afrontaron la pérdida de su único hijo en pareja al nacer prematuro. Posteriormente, lidiaron con la infertilidad de Rose. Finalmente, encararon la incompatibilidad de sus deseos y motivaciones llevando a la capitulación de la unión a los años de haberse establecido. En el registro de su diario, Rose dejaría constancia de este periodo sombrío. Incluso la llevó a un intento de suicidio, que para su fortuna y la de todos quiénes hemos disfrutado sus obras, resultó infructuoso.

Inició como asistente de redacción en el San Francisco Bulletin, donde alcanzaría reconocimiento como escritora de cuentos y editora. Tras su divorcio, renunció y comenzó su carrera como escritora independiente para, posteriormente, desenvolverse como escritora de viajes.

En el plano político, durante su juventud y temprana adultez, Wilder Lane poseía un aprecio y admiración genuinos por el socialismo y comunismo.  Incluso estuvo a punto de militar políticamente. No fue hasta su viaje a la Unión Soviética que su visión cambió diametralmente. Fue como corresponsal y tras compartir experiencias y relatos de primera mano con sus anfitriones, renunció a este aprecio y admiración. Retornando a Estados Unidos, ya se era una ferviente defensora del individuo y aquello que llamó “el poder creativo de la energía humana“.

Son sus escritos en The Pittsburgh Courier, el semanario afroamericano más importante de la época, los que despertaron admiración y sorpresa. Sus columnas eran semanales y en ellas analizaba la relación entre la lucha por la libertad individual y la causa racial. Afirmaba que era justamente entre las personas afroamericanas en donde se entendía a cabalidad el valor de la igual dignidad humana y la libertad. Recopilaba historias de éxito de la comunidad afrodescendiente para ilustrar los beneficios de una sociedad de libre mercado. En una de sus columnas, relató la historia de Robert Lee Van, el fundador de The Pittsburgh Courier. Explicó cómo un huérfano sin un centavo, perteneciente a una minoría históricamente rechazada, conseguía fundar el seminario más influyente en su comunidad; desafiando a través de este espacio, el pensamiento de la mayoría.  

Lane condensaba en sus escritos, diferentes críticas a las corrientes socialistas y racistas. Las acusaba de utilizar la falacia de la clase y la falacia de la raza para dividir a la sociedad. Además, denunciaba la instrumentalización política de diferentes grupos de la sociedad. También, inculpaba a estas corrientes por entorpecer la dinámica de la energía humana; aquella responsable de transformar el mundo y hacer posible lo imposible. Se presentó como opositora a lo que llamó “socialismo progresivo” en las reformas del New Deal. Alertó de la similitud del sistema de seguro social con las estafas piramidales. Finalmente, señaló que la intromisión del Estado en la educación solo podía ocasionar la pérdida de independencia, responsabilidad y valor de aprendizaje en los pupilos.

En otra columna brillante titulada ¿Qué es esto, la Gestapo? Denunció las presiones políticas que sufría con visitas de oficiales ante sus incendiarias críticas al gobierno. Así, realizó un alegato en favor de la libertad de prensa y expresión.

Rose Wilder Lane
Dibujo de Vicente Endara / Aula Libre ORBIS-MLBA ©

Radicalizó su modo de vida. Renunció a escribir ficción comercial como protesta a los impuestos sobre la renta. Comenzó a trabajar de forma colaborativa con sus vecinos; permutando alimentos a modo de subsistencia para que el Estado no percibirse de ella el mínimo centavo.

Su libro El descubrimiento de la Libertad: La lucha del hombre contra la autoridad (1943) es hasta hoy considerado uno de los textos fundadores del movimiento libertario norteamericano. De esta manera, Lane es considerada una de las tres madres del Libertarismo moderno; compartiendo el espacio junto a Isabel Paterson y Ayn Rand, de quienes era amiga cercana. En este libro, Rose realizaría una compilación de sus aportes en defensa de la causa de la libertad. Así, alegaría que la libertad es el valor medular que articula la vida humana. Luego, en Dadme Libertad (1944) abordaría su conversión del comunismo al liberalismo, y los principios fundamentales de ambas corrientes.

Lo cierto es que Lane vivió hasta el último de sus días en consonancia con sus ideas y principios. La fortaleza de su espíritu, su capacidad de reinventarse y la conversión de su postura; todo esto genera que el relato de su vida, se convierta en el mejor testimonio de romance con la libertad.

Bibliografía

Rose Wilder Lane, The Discovery of freedom, (1943), The John Day Company, New York.

Rose Wilder Lane, What is this: The Gestapo?, (1943), Associated Press.

Rose Wilder Lane, Dadme Libertad, (1944), Unión Editorial, Madrid.

Jim Powell, Rose Wilder Lane, Isabel Paterson, and Ayn Rand: Three Women Who Inspired the Modern Libertarian Movement, (1996), FEE Fundation for Economic Education.

Michael Zimny, The Other Wilder: Rose Wilder Lane, (2017), SDPB South Dakota Public Broadcasting.

Paola Andrea Piotti

Licenciada en derecho. Diplomada en educación superior. Coordinadora local de EsLibertad Bolivia. Miembro de Jóvenes Iberoamericanos.