Foucault y el liberalismo: una aventura del pensar / Aula Libre ORBIS-MLBA ©

La literatura liberal es amplia, profunda y extensa; en cuestión de autores. Sin embargo, llega un punto en que conceptos y palabras, como economicismo, se repiten hasta el hartazgo; desarrollados en textos que de nuevo sólo tienen nombre y tapa. Así, el Dr. Luis Diego Fernández logra una hazaña.

Renovar la literatura liberal con un profundo análisis sobre la relación del filósofo francés Michel Foucault y el liberalismo.

Foucault, repudiado por muchos y etiquetado de maneras divergentes por otros, es lectura indiscutida en los ambientes progresistas. Sin embargo, el autor de este
libro expone de manera detallada las profundas investigaciones foucaultianas (que revelan la profunda lectura del autor francés como del Dr. Fernández); que intentan, con gran éxito según mi juicio, provocar el famoso cambio de paradigma kuhniano.

Luis Diego Fernández - Aula Libre
Luis Diego Fernández
Foucault y el liberalismo: una aventura del pensar / Aula Libre ORBIS-MLBA ©

El libro es una aventura del pensar. De sencilla lectura para los iniciados en ambientes liberales, como también para aquellos con conocimientos de las principales ideas de esa categoría filosófica.

La exposición metódica de los diversos puntos que trató Foucault en varios de sus textos, principalmente en su curso «El Nacimiento de la Biopolítica», produce en el lector una doble satisfacción:

1) La de conocer nuevos puntos.

2) La de saber que nuestro interlocutor no visible, quien ha delineado estas hojas, es un interesado por el tema. Muy lejos de sofistas que abundan en los diversos espectros
ideológicos.

El Dr. Fernández expone cómo para Foucault, el liberalismo no debe entenderse tanto como corpus de premisas normativas; sino, como una racionalidad gubernamental, como un ejercicio práctico del gobernar. Metodología clásica en un Foucault que descree de los “universales” propios de las tendencias racionalistas. Esa forma de gobernar, esa específica praxis gubernamental, posee un régimen de veridicción; un mecanismo de legitimación de las prácticas sociales y políticas que es el mercado con su utilitarismo. No tanto una verdad en el sentido metafísico; sino, en tanto, mecanismo de veridicción de las prácticas. Despreocupado por la verdad como esencia para dar lugar a
los procesos por los cuales se construye “la verosimilitud” de las cosas.

El liberalismo clásico, expone el autor citando a Foucault, se
preocupaba por la limitación al poder en tanto “¿Cómo no gobernar demasiado?” y apelando a la utilidad misma de la política pública y sus límites.

La racionalidad del gobierno liberal(y sobre todo del liberalismo del Siglo XX) y su respectivo régimen de verdad en el mercado, como mecanismo asignador, vía formación de precio (fruto del intercambio natural); consume libertad individual, pero también debe producirla y limitarla para el propio sostenimiento de la razón gubernamental.

Lejos del institucionalismo disciplinario bien expuesto en el famoso “Panóptico de Bentham”, como eje central de normalización sobre los cuerpos personales, el liberalismo gestiona el riesgo de la vida individual mediante la seguridad. Es decir, la regulación de las condiciones ambientales de la vida. La seguridad vigila pero no disciplina. Regula la libertad en su propia libertad pero no ataca cuerpos en particular. Esto no significa que las Instituciones Disciplinarias desaparezcan sino que
así como el mercantilismo da paso al “laissez-faire”, el Estado disciplinario es reemplazado como idea central por la seguridad y de ahí la clara relación con la Biopolítica; “Hacer vivir, dejar morir”.

El panóptico de Bentham - Aula Libre
El panóptico de Bentham
Fuente: yorokobu.es
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La introducción del término neoliberalismo no refiere a la estúpida, negativa adjetivación utilizada por la izquierda para deslegitimar a cualquier que critique sus argumentos. Fernández aclara que no tiene ningún uso peyorativo el término, sino como categoría descriptiva de una renovación del liberalismo situada inicialmente en el Coloquio Lipmann.

Así, ese nuevo liberalismo crítica los postulados anteriores del mercado; como exposición de conductas naturales y la propia idea de derecho natural, para darle paso a una intervención que “construya el mercado”. Es decir, que garantice las condiciones de posibilidad y de reproducción de ese mercado que se erige como fundamento de lo demás.

En Alemania Occidental y de la mano del ordoliberalismo, el Estado no fue el vigilador del mercado; sino, la economía de mercado dio fundamento al Estado. Entonces, los social-demócratas, para entrar en el juego de las disputas gubernamentales, debieron renunciar a sus postulados más radicales en tanto el fundamento del sentido común estatal eran las leyes de mercado.

Ese liberalismo de la nueva ola legitima intervenciones; no en los mercados en sí, sino en los ambientes. En aquellas reglas para garantizar el libre juego de la oferta y la demanda. No es liberalismo negativo en tanto “dejar hacer, dejar pasar”; sino, es una propuesta positiva en tanto se interviene para evitar intervenciones mayores. No fue sólo en el ordoliberalismo sino en el mismo Hayek, cuando sostiene la necesidad de esas reglas formales, de ese imperio de la ley que no responde a naturalismos sino a instituciones (en el caso hayekiano evolutivas).

A su vez cabe destacar la idea del sujeto “neo-liberal” como
empresario de sí, como productor de su propia satisfacción, que Foucault rescata de los chicaguenses y no como mero consumidor. A su vez, la lógica no punitivista del análisis económico de la acción humana, menos preocupado por lo simbólico que por el análisis de costo-beneficio, muestra el paralelismo con la crítica foucaultiana a la lógica punitiva.

Otro punto clave en la lectura del libro es la desmitificación del “comunismo” o “socialismo militante” de Foucault que queda refutado por las mismas palabras críticas del pensador francés citadas en el texto. Para citar una breve:

«Es preciso condenar todo lo que la tradición socialista ha producido en la historia»

Fechada en 1978

Así, Fernández expone los virajes del pensamiento de Foucault hasta una defensa del derecho de los gobernados. Esto, sin recalar en una tesis iusnaturalista/metafísica universalista, no deja de asemejarse al Estado de Derecho sujeto a la historicidad concreta. No solamente la izquierda
puritana se rasga las vestiduras ante el análisis de Foucault del neoliberalismo. Parafraseando las palabras del propio Dr. Fernández, no se encuentran viscerales posiciones críticas, mas una valoración de ciertos postulados; sino de ambientes penosos del liberalismo que sin haber leído a Foucault, lo acusan de comunista y de ser el portador de
los grandes males del mundo.

Obviamente aclaramos que no coincidimos en la valoración de Foucault sobre el régimen iraní; pero, no se puede reducir su pensamiento a dicho nefasto apoyo.

Michel Foucault - Aula Libre
Michel Foucault
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La pregunta que subyace a todo el texto es sobre la posibilidad del liberalismo foucaultiano. En términos de adhesión partidista ni declaraciones abiertas habría que decir que no. Empero y siguiendo las líneas del autor, se deducen ciertas afinidades valorativas sobre las tendencias antiestatistas y antipunitivas de los neoliberalismos.

Foucault puede ser un ancla de exploración teórica del liberalismo contemporáneo, viciado de gráficos y carente de pensamiento crítico.

¿Es un libro apto para todo el ambiente liberal en específico? Debo admitir que mi respuesta no es positiva. Esto se debe al fuerte dogmatismo sobre ciertos sectores. Ahora bien, aquellos que a pesar de ser liberales tienen una cuota de libre-pensamiento, sumérjanse en este libro genial y renovador.

Sapere Aude.

Atrévete a saber.

Brian Frojmowicz

Estudiante de la carrera de Ciencia Política en la UCEMA. Fue miembro durante dos años y medio de Estudiantes por la Libertad ocupando el cargo de coordinador junior, coordinador senior y coordinador nacional del centro. Es miembro del Centro de Investigación de Israel y el Medio Oriente (CIMO). Es miembro voluntario en Juventud Unida. Ha dictado cursos en diversas materias como ser: fascismos, sistemas de gobierno y otras áreas de la filosofía política. Es ponente en diversos tópicos.