Falsas acusaciones / Aula Libre ORBIS-MLBA ©

Entre los artículos de los suplementos que tanto disfruto leer, me topé con uno que me llamo mucho la atención. No solo me impresionó el contenido; sino, también, porque en el intento de comprenderlo, me fue inevitable compararlo con la actualidad. Cabe recalcar que dicho escrito se encuentra en el número 6 de «El juguete rabioso». “La juventud Neoliberal” lleva por título el escrito, cuyo autor es Franco Gamboa.

¿Cuál es el punto de partida del autor?

Básicamente, la juventud de los 90 en Bolivia no está interesada por la política ni por lograr un cambio social. Sobre todo, un cambio donde se vea involucrada la educación y una mejor condición social. Al contrario, están más preocupados en satisfacer sus deseos y necesidades en cuanto se refiere a un mercado que se logre adaptar a su economía.

Hoy en día, indudablemente vivimos en una época en donde la juventud se ve más involucrada en la política. Se generan nuevos espacios de participación y organización donde se articula de mejor manera la participación de los jóvenes; especialmente, a partir de las manifestaciones que se desencadenaron durante 2019. Dichas manifestaciones estuvieron lideradas por jóvenes millenials, dando un mensaje claro: las maneras de comunicarse han cambiado. Por otra parte, existe una búsqueda de renovación en la política boliviana. Y, finalmente, existe una organización que lleva explícitamente la palabra ‘juventudes’: “juventudes del Movimiento Al Socialismo“, que también tienen una participación activa en la política.

La forma de participación política por parte de los jóvenes ya no es la misma que la de antes. Convivimos con la política; y, de igual manera, nuestra participación política se da a partir de ella. Para los políticos, la tecnología ya no debería ser una elección, sino una obligación. Esto con el objetivo de interactuar con la juventud boliviana, logrando así una mayor participación política.

¿No es necesario realizar un cambio a la política tradicional?

Mientras los políticos sigan aplicando la práctica política tradicional, será difícil atraer la participación de los jóvenes a este campo. Sobre todo con métodos más inclusivos que respondan a ese pedido de renovación política. Así, se busca dejar de lado la vieja política que venimos arrastrando por varios años y no responde a los intereses de una parte importante de la población electoral boliviana.

No lancemos falsas acusaciones (como la de Gamboa). No echemos las culpa a los jóvenes por la difícil situación en la que se encuentra el país. Empecemos a cuestionar la forma tradicional de hacer política en este país; y, esperemos que en el futuro, se de esa renovación política que tanto necesita y pide a gritos Bolivia.

Víctor Cervantes

Estudiante de Ciencias Políticas, realizó la actividad de pasante en la “Agencia Danesa de Desarrollo Internacional”. Cursó los estudios del idioma inglés en Canadá y actualmente forma parte del colectivo “Nexos Colectivo Cultural Bolivia”.