Couto, Moçambique y la guerra civil / Ilustración: Aurora Pereira – Aula Libre ORBIS MLBA ©

Antes de la entrega del premio nobel de literatura a Louise Glück, uno se topaba con apuestas en Facebook sobre quién ganaría este año. Algunos autores recibieron bastante apoyo, como fue el caso de Milan Kundera o Margaret Atwood. Sin embargo, una parte significativa se inclinó porque este año se le otorgue el premio a un escritor africano. Es por esta última cuestión que escribo este texto, para presentarle a uno de los favoritos de entre esos escritores: Mia Couto.

António Emílio Leite Couto, mejor conocido por su pseudónimo Mia Couto, es considerado uno de los escritores más importantes de Mozambique. Si bien, tal vez, a muchos no les suene su nombre, este autor hace ya algunos años goza de bastante fama en el ámbito internacional, especialmente en los países de habla portuguesa. Prueba de ello fue el homenaje que le hicieron, en 2013, el ex presidente de Portugal, Cavaco Silva, y la ex presidente de Brasil, Dilma Rouseff, en el cual recibió el Prémio Camões.

La obra del mozambiqueño está compuesta por libros de poesía, cuentos, crónicas y novelas, pero, de entre su vasta y diversa obra, se destaca su novela: Terra Sonâmbula (1992).

Desde el título, Mia Couto prepara al lector para adentrarse por la tierra de Moçambique, en la que la aridez, la desolación y los cuerpos moribundos o muertos son lo común. Las travesías que realizan Muidinga, el viejo Tuahir y Kindzu (en tiempos distintos, pero no distantes) son muestra de un ansia, incapaz de sucumbir, por la paz, la esperanza y la transformación. Maravillará, a más de alguno, lo mucho que se asemejan escenas de la narración a lo que conocemos como realismo mágico, lo que, inexorablemente, evidenciará que hay más en común entre los que se encuentran cruzando el océano y nosotros.

Seguramente, se está preguntando sobre el porqué el país mozambiqueño se encuentra así y es por ello que cabe explicar el eje central de la narración: la guerra civil en Moçambique.

Después de lo vivido los últimos meses de 2019 en Bolivia y las amenazas de una guerra civil (que revelan una falta de comprensión sobre las consecuencias que un conflicto tal podría traer y/o una irracionalidad absoluta), se me hace necesario compartir algunas reflexiones que son fruto de mi lectura de la novela de Couto. Advierto que no pretendo ni dar una lección de historia y, mucho menos, ejercer como crítica literaria. Ninguna de esas opciones es de mi interés. Mi intención es compartir mis reflexiones sobre qué implica la guerra civil en esta narrativa y cuáles son las consecuencias que esta tiene en los personajes y en el espacio en el que habitan. Explicado ello, bora lá? [1]

Liberdade e alegria,
25 de junho
dia da independência,
dia de festa em paz” [2]

El 25 de junio de 1975, Moçambique conseguía su independencia de los portugueses después de un conflicto armado de diez años. El FRELIMO (Frente de Libertação de Moçambique) asumió el gobierno, pero sin imaginar que la paz y la libertad aún tardarían mucho en llegar. Los rebeldes del RENAMO (Resistência Nacional Moçambicana) se levantaron en armas, dispuestos a tomar el poder, pero el gobierno del FRELIMO contestó, desencadenando así una sanguinaria guerra civil (1977 – 1992). Es en este panorama bélico que Muidinga, Tuahir y Kindzu se encuentran acorralados, entre el hambre y el miedo a ser asesinados, por un bando o por el otro. No hay posición que puedan asumir sin levar um tiro y tampoco buscan volverse fazedores de guerra, por lo que deben huir, dejando atrás sus familias y comunidades.

Couto por Aurora Pereira - Aula Libre
Ilustración de Aurora Pereira – Aula Libre ORBIS MLBA ©

La guerra civil lleva a la sociedad mozambiqueña a una total segregación y una ruptura de las relaciones humanas, inclusive dentro de la familia. También, reduce casi a un estado animalesco a los personajes, limitando su cotidiano a sobrevivir y escapar de la barbarie, viéndose privados de la capacidad de: comunicarse – “Nesta terra se passam muitas merdas, todos tem medo de falar[3] –, recordar con claridad – “Mas eu não sei lembrar nada de meu passado. Por quê, tio?[4] – y de olvidar – “Pudeste esquecer tudo. Enquanto eu não, carrego esse peso[5].

Si bien, en ningún momento el narrador brinda su apoyo a alguno de los dos bandos en conflicto, siendo más bien crítico con ellos, sí presenta una tercera opción: os Naparamas. Mística, y posiblemente inexistente, es esta la única de las partes no interesada en el poder, sino en defender a los civiles, trayendo consigo la paz. Era tal su influencia en el imaginario mozambiqueño que Kindzu inició su travesía pensando en volverse uno de ellos.

“Eram guerreiros tradicionais, abençoados pelos feiticeiros, que lutavam contra os fazedores de guerra. Nas terras do Norte eles tinham trazido a paz. Combatiam com lanças, zagaias, arcos. Nenhum tiro lhes incomodava, eles estavam blindados, protegidos contra balas” [6].

No podemos hablar del conflicto bélico sin mencionar un espacio importante en el que también la narrativa se desarrolla: los refugios para personas desplazadas por la guerra. Al comienzo del libro, la desesperación que les provoca a Tuahir y Muidinga el estar encerrados junto con la agonía, la desesperanza y la muerte de los seres dentro del refugio, hace que decidan deambular por tierras mozambiqueñas, buscando un lugar donde puedan olvidarse de la guerra, encontrar a sus familiares y vivir. Al salir, se dan cuenta que el refugio absorbe a las personas que lo habitan, alterando su noción sobre el tiempo y el espacio, conservándolos en una especie de sonambulismo, de muerte. Como es de esperar, hay quienes se sirven del lugar para hacer propaganda política (porque siempre se puede ser más miserable):

Carolinda ardia em raiva. Seu marido tinha dado as expressas ordens: aqueles sacos só poderiam ser distribuídos quando ele estivesse presente. Era uma questão de política para os refugiados sentirem o peso de sua importância. No entanto, o administrador [Estêvão Jonas] há semanas que não ousava arriscar caminho para visitar o centro de deslocados. E assim a comida se adiava” [7].

Para concluir esta breve reflexión sobre la guerra civil en la novela Terra Sonâmbula (1992), quiero decir que es inevitable pensar en esta obra como una crítica y una denuncia ante lo absurdo del conflicto bélico, como lo es también El pozo de A. Céspedes (1936). Couto retrata el miserable estado al que están condenados los personajes, en un Moçambique sin paz, libertad ni esperanza. Si bien la guerra es el detonante que permite el desarrollo de dos trágicas historias paralelas (la de Muidinga y Tuahir y la de Kindzu), también da pie a deducir que, a pesar de la miseria en la que podemos encontrarnos, siempre hay posibilidad para reconstruirnos como individuos y sociedad.


Notas

[1] ¿Proseguimos?

[2] Letra de la canción Liberdade e alegria parte del casete FRELIMO freedom songs (1988), realizado por varios artistas. Traducción propia: “Libertad y alegría/25 de junio/día de la independencia/día de fiesta en paz”.

[3] Couto, 2015, p. 75. Traducción propia: “En esta tierra pasa mucha mierda, todos tienen miedo de hablar”.

[4] Ibidem, p. 73. Traducción propia: “Pero yo no puedo recordar nada sobre mi pasado. ¿Por qué, tío?”.

[5] Ibidem. Traducción propia: “Pudiste olvidar todo. Pero yo no, por eso cargo este peso”.

[6] Couto, 2015, p. 13. Traducción propia: “Eran guerreros tradicionales, bendecidos por los hechiceros, que luchaban contra los que hacen la guerra. En las tierras del Norte habían llevado la paz. Combatían con lanzas, flechas, arcos. No los incomodaban los tiros, estaban blindados, protegidos contra las balas”.

[7] Ibidem, p. 111. Traducción propia: “Carolinda ardía en rabia. Su esposo había dado órdenes expresas: esas bolsas sólo podían distribuirse cuando él estuviera presente. Era una cuestión de política para que los refugiados sintieran el peso de su importancia. Sin embargo, el administrador [Estêvão Jonas] durante semanas no se atrevía a visitar el refugio de desplazados. Y la comida se posponía”.


Bibliografía

COUTO, M. Terra Sonâmbula. São Paulo: Cia de Bolso, 2015.

OLIVEIRA, A. Tecendo os sonhos: a ficção de Mia Couto. Darandina, v. 2, nº 1, 2010.

SILVA, J. Terra Sonâmbula e a narrativa da guerra civil em Moçambique. In: XXIX Simpósio Nacional de História – contra os preconceitos: história e democracia, Brasilia, 2017. Anais do XXIX Simpósio Nacional de História – contra os preconceitos: história e democracia, Brasília, 2017, p. 1 – 14. Disponible en: Enlace. Acceso en: 02/10/2020.

Camila Loayza

Posee licenciatura en Letras Portugués - Español y sus respectivas literaturas por la Universidade Federal de Pelotas (2019). Actuó como investigadora becada en el proyecto "O Olhar de Medusa: fotografia e poesia brasileira moderna e contemporânea" (2017 - 2019). Ministró el curso Espanhol Básico I (2017) e IV (2019) promovido por la Câmara de Extensão do Centro de Letras e Comunicação da UFPel y fue ministrante del curso Competências Interculturais em Contexto Acadêmico de Língua Espanhola (2017 - 2018) en el programa Idiomas sem Fronteiras (IsF). Actualmente es alumna en régimen especial de la maestría en Letras en la línea de investigación Aquisição, variação e ensino.